Panorama actual del Sistema Financiero digital

En los últimos años el fenómeno de la globalización e interdependencia económica ha sido catalizado por la revolución en las comunicaciones y en la forma en la que estas han modificado las interacciones entre individuos y las instituciones o incluso las interacciones de estos dentro de la aldea global.

Banca Digital

Las nuevas dinámicas sociales han provocado la adopción de nuevas tendencias en los flujos económicos, cambiando el consumo y los métodos de producción. El viraje a las tecnologías y a la digitalización en los servicios financieros ha sido un fenómeno de doble filo, por un lado, representa una ventana de oportunidad para consolidar programas de inclusión financiera y bancarización de la población; por otro lado, sugiere la aparición de nuevos riesgos

Estos riesgos pueden provenir principalmente de dos frentes, el primero se relaciona a la exposición de una mayoría poblacional carente de nociones financieras, con fuente en el desconocimiento de elementos básicos del sistema, que permitirían elaborar comparaciones en la oferta bancaria, conocer las conveniencias de la inclusión financiera o simplemente tomar mejores decisiones en relación al gasto realizado o en el ahorro; el segundo, es la aparición de nuevos delitos en un contexto en el que la población es altamente vulnerable por la misma desinformación, circunstancia que puede prestarse para la aparición de abusos del propio sistema financiero.

No basta con ofrecer los contenidos educativos y actualizados sobre el sistema financiero al alcance de la población, las políticas públicas que se tracen deben estar orientadas a superar las brechas del aprendizaje que puedan existir en cada segmento de la población; en el caso de las clases medias pueden enfocarse a mejorar el manejo de las finanzas personales; en las personas de bajos ingresos en que participen en el sistema financiero.

El conocimiento empodera a las sociedades en una economía nacional necesitada de generar capacidades que aporten a la estabilidad económica nacional, lo cual obtiene mayor relevancia cuando el contexto económico y político internacional se encuentra poblado de incertidumbres.

Bancarización y educación financiera

La bancarización es una preocupación que involucra a todos los actores implicados en el ecosistema económico, por lo que se deben estudiar y desarrollar soluciones realistas en ejecución, orientadas a corresponder necesidades de la población, relacionadas al desarrollo económico y social, así como garantizar que éstas se ciñan a la normatividad vigente.

La Educación Financiera permite a los individuos mejorar la comprensión de conceptos, productos y servicios, lo que puede prevenir el fraude o problemáticas y malos entendidos con las instituciones financieras.

Una mayor Educación Financiera permite tomar decisiones más informadas según las circunstancias, evitando así situaciones indeseables derivadas del endeudamiento o de posiciones de riesgo que pudieron ser evitadas y que pueden llegar a comprometer patrimonios o el aseguramiento de las necesidades básicas.

Es por ello que la Educación Financiera debe crecer y diversificarse con la misma velocidad con la que las tecnologías han sido adoptadas como vehículos de los servicios financieros, la transformación productiva demanda una mayor participación de la población, el sanear las finanzas individuales con capacidades y conocimientos que brinden mejores oportunidades individualmente, es un objetivo cuya consecución sumará a la salud macroeconómica, lo cual es un reto observable a nivel global.

Las dificultades económicas son una realidad constante en el sistema financiero, las incertidumbres de orden global se reflejan en las actividades económicas en todos los sectores productivos, en las fluctuaciones cambiarias, en la inflación, entre otros elementos que afectan positiva o negativamente la vida de las personas.

A veces las afectaciones pasan desapercibidas como es el caso de las variables económicas estacionales y en otras ocasiones son bastante perceptibles, el mejor referente de ello es la crisis inmobiliaria y financiera de 2008 y las recesiones que derivó, hechos que han demostrado la importancia de la conciencia sobre las finanzas personales, que hacen que nos replanteemos ¿qué pudo ser distinto? ¿La conciencia colectiva del sistema financiero pudo prevenir o aminorar los efectos nocivos de la recesión?

¿En dónde estamos?

La actualidad se vincula a un momento de cambio respecto de las naturalidades y los vicios capitalistas que se consolidaron globalmente al final de la Guerra Fría, en gran medida propiciado por el rechazo social y político de las ciudadanías del mundo a las malas prácticas que aumentaron la desigualdad y determinaron a grandes sectores poblacionales, distanciarse de las posibilidades de contar con condiciones para mejorar su nivel de vida, siendo estas situaciones especialmente graves en países en vías de desarrollo, como el caso de México y de Latinoamérica.

Algunos datos de la CONDUSEF reportados en enero de 2019 y de la Oficina de  Información Científica y Tecnológica para el Congreso de la Unión en julio de 2018 son útiles para plantear un análisis general de la situación en México:

  • Únicamente el 32% de los adultos tiene cultura básica en materia financiera.

Los jóvenes tienen mayor acceso a servicios y productos financieros gracias a las tecnologías digitales.

Acceso a los servicios y productos financieros

  • 16.4% de los mexicanos maneja un crédito formal.
  • 52.4% de los mexicanos no tenía cuenta de ahorro para el retiro AFORE.
  • 50% de los mexicanos no sabe a qué instancia acudir para presentar quejas con relación a productos financieros.
  • 90.4% de los casos, los padres fueron quienes enseñaron el ahorro, contra 7.8% de las escuelas o los profesores.
  • Sólo el 44.4% de los mexicanos puede afrontar imprevistos con sus ahorros.
  • 9 de cada 10 mexicanos utilizan el efectivo para efectuar pagos, aun cuando tengan tarjeta de nómina.
  • El 16.2% de los cuentahabientes tiene contratados servicios de banca por internet.
  • 1 de cada 10 mexicanos cuenta con el servicio de banca por celular.

Para mejorar estos indicadores, la estrategia de bancarización debe tener tres focos de atención:

  • El primero de ellos reside en aumentar la inclusión al sistema financiero a fin de incrementar la proporción de la población con acceso a los servicios financieros, promoviendo en este segmento poblacional la generación de mejores hábitos
  • El segundo refiere a incrementar los conocimientos de quienes ya cuentan con estos servicios, de manera que sea posible aprovechar de mejor forma los servicios disponibles, generando en ambos casos cultura de planeación y administración de recursos,
  • El tercero representa el aprovechamiento de la infraestructura así como de las tecnologías disponibles, proveyendo también a esta vertiente de regulaciones pero también de incentivos.

Si las restricciones financieras afectan a un sector de la población rezagado económicamente, la reducción de éstas podría generar el acceso de estos grupos a mejores oportunidades de inclusión y crecimiento.

Problemáticas

La principal razón para delimitar las políticas públicas en materia de educación financiera, parte de focalizarse en una implementación prevista para el corto plazo y la obtención de resultados en largo plazo; para este cometido, no existen atajos cuando el objetivo es lograr la estabilidad financiera y una mayor inclusión.

Los nuevos esfuerzos para fomentar la bancarización deben tener como columna vertebral la difusión de información, ya sea a través de talleres en segmentos poblacionales más vulnerables, en campañas publicitarias y la invitación a la oferta bancaria para que estudie sus modelos de operación a fin de que esté en posibilidades de ofrecer servicios y productos más accesibles.

Evitándose en todos los casos las políticas que promuevan o generen la obligatoriedad de contratación de algún servicio, la libre voluntad y el acercamiento de la población debe prevalecer como el motor de la bancarización; de lo contrario la brecha de la desconfianza en los servicios financieros y más aún en los mecanismos digitales como las bancas por internet, será más grande.

Se debe tomar en cuenta que muchas de las fórmulas encontradas en las buenas prácticas internacionales relacionadas a la bancarización son importantes, pues reflejan la realidad de un contexto más amplio, las características socioeconómicas de la población mexicana impiden que sea posible igualar esas prácticas.

La diversidad del país sugiere la implementación de políticas públicas locales para incrementar los efectos positivos, por lo cual es imprescindible contar con la cooperación de gobiernos y autoridades locales, los cuales desempeñan un papel importante en la fase de estudios y de análisis de las necesidades de una población específica, que cuenta con una oferta bancaria y acceso a infraestructura o servicios relacionados con características particulares y probablemente irrepetibles.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *