Errores comunes que cometemos con el dinero

Después de conocer a mucha gente que ha tenido problemas con el dinero, e incluso a personas que no sólo no los ha tenido sino que pueden considerarse privilegiadas, podría llegar a la conclusión de que los errores más habituales a la hora de tratar nuestro dinero son ocho.

Errores dinero

Seguramente, si nos ponemos a hacer un análisis más desarrollado encontraríamos más, pero te aseguro que si intentas no caer en estos errores que te voy a mencionar tendrás una vida económica más tranquila.

No planificar

Todas las personas tenemos una gran capacidad para posponer nuestros planes. Siempre es más fácil dejar las cosas para mañana en vez de encararlas hoy. Somos así, cómodos por naturaleza. Pero en temas económicos posponer según qué tipo de decisiones nos puede salir muy caro. Antes mencionábamos que el tiempo es uno de los elementos más valiosos con los que contamos, y todo aquel tiempo perdido ya no es recuperable.

Tú puedes dejar que las deudas se acumulen en tu tarjeta de crédito, o puedes dejar que una inversión que no ha salido como esperabas se pudra sola con el paso del tiempo, o quizá también que no tengas en cuenta que algún día dejarás de trabajar y no podrás tener ingresos recurrentes. Pero todas estas decisiones acaban saliendo mal y, a veces, muy mal.

Planificar tus finanzas no es tan divertido como planificar un viaje o una escapada de fin de semana, pero el no planificar y no pensar en el futuro puede costarte más caro de lo que crees.

Gastar más de lo debido

En esto de las finanzas no hacen falta muchos conocimientos matemáticos. Si sabes restar sabrás que el ahorro proviene de la diferencia entre ingresos y gastos, por lo que si gastas más de lo que ingresas acabarás en una espiral muy negativa que tarde o temprano te explotará por algún lado. No ganamos todo lo que nos gustaría y en este aspecto tenemos poca capacidad de maniobra, pero en la segunda parte verás que en el aspecto de los gastos puedes optimizar tu economía mucho más de lo que crees.

Usar demasiado las tarjetas de crédito

Pagar un producto o servicio con deuda hace encarecer el precio de ese bien. Pero esto no es lo peor, sino que además se comprometen los ingresos futuros. Comprar a crédito va a llevarte a gastar más de lo que realmente necesitas. No caigas en la trampa, es pan para hoy y hambre para mañana.

Retrasar el ahorro para la jubilación

Todos queremos jubilarnos cuanto antes, pero la situación ha hecho que cada vez se vaya retrasando más la edad de la jubilación. Esperar que papá Estado nos acoja en sus brazos es tan iluso como creer que el ratoncito Pérez existe, por lo que demorar nuestro ahorro de cara a tener una jubilación digna sólo nos va a llevar a vivir peor en un futuro.

Aprovecha los beneficios que te otorgan algunos productos financieros y quítate de la cabeza eso de “hay que vivir el presente”, ya que en materia económica vivir el presente puede hacer que no puedas vivir en un futuro.

Tomar decisiones financieras con ingenuidad

Muchas veces nos vemos abducidos por esa persona de confianza que nos vende productos financieros y que nos propone el producto del año. El hecho de que una entidad financiera te dé facilidades para solicitar un crédito no quiere decir que ese crédito vaya a resultarte favorable. Escucha, compara y si no te convence lo que oyes, no lo hagas. En la última parte del libro trataremos más detenidamente este tema.

No hacer la tarea

Gestionar tus finanzas personales no es tarea fácil. Puedes recurrir a un profesional que lo haga por ti, pero nadie mejor que tú conoce tu situación personal para administrarte el dinero. Comprar en el primer sitio que veas, no comparar precios, no estudiar diferentes alternativas, etc., puede resultar un negocio ruinoso.

Dedícale tiempo a saber en qué estás gastando el dinero y si tienes posibilidad de adquirir ese producto o servicio de forma más barata. Ese tiempo que destines no será un gasto, será una inversión pero requiere de constancia y dedicación. No puedes esperar plantar un árbol y que éste crezca solo sin dedicarle ningún tipo de cuidado ya que deberás podarlo, regarlo, administrar productos adecuados para que crezca fuerte, etc. Pues con el dinero pasa lo mismo: si no lo haces tú, nadie lo hará por ti.

Dejarse llevar por los sentimientos

Cuando sufres un cambio de vida o cuando te sientes presionado por cualquier circunstancia, es probable que te vuelvas muy vulnerable a la hora de tomar decisiones. La psicología humana en materia de dinero es altamente sorprendente e incluso las personas más cerebrales y maduras toman decisiones ante las que hasta un niño de 5 años se echaría las manos a la cabeza. Recuerda, cabeza fría.

Vivir por encima de tus posibilidades

Éste es el error mayor que solemos cometer, y el que da origen a verdaderas catástrofes económicas. No vivas por encima de tus posibilidades. No vas a impresionar absolutamente a nadie y sólo vas a conseguir generar envidia a las mismas personas que luego se alegrarán cuando estés arruinado. Sé feliz con lo que tienes. Ten ambición y ganas de aspirar a una vida mejor, pero no vivas como tal hasta que no hayas conseguido ese estatus. La vida pone a cada uno en su sitio y si vives pensando que eres más rico de lo que verdaderamente eres, ésta se encargará de ponerte en tu sitio tarde o temprano.

Gestionar tus finanzas personales no tiene nada que ver con llegar a ser rico, sino con llevar una vida cómoda y relajada donde los problemas económicos tengan el mínimo impacto posible.

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