Buenas prácticas para la inclusión digital

Gran parte de los objetivos relacionados con la bancarización recaen determinantemente en las instituciones bancarias. En el caso Chino descrito en los Lineamientos para impulsar el proceso de bancarización en Uruguay, se concluye que el proceso de penetración financiera en las provincias de Degryse y Cheng se dio principalmente a través de la banca y no de las Instituciones Financieras no Bancarias (IFNB), puesto que el impacto de la banca en el crecimiento de las provincias más rezagadas es más relevante que el de las IFNB; por otro lado en Bangladesh, las IFNB jugaron un rol muy importante en el inicio, con el sentido de atraer a la población, sin embargo, el crecimiento se vio afectado cuando el tamaño y cantidad de las operaciones se hizo insostenible, en este sentido la participación de las instituciones ocupan un rol de agente regulatorio y de prevención, mientras que según los resultados de las prácticas internacionales debe ser la oferta bancaria el agente esencialmente encargado de proveer los servicios, la infraestructura y las atenciones a la población en todos sus segmentos.

En el caso de la bancarización española se puede destacar el uso y el aprovechamiento del crecimiento de la industria telefónica móvil, de la adopción del uso de celulares inteligentes para poner a disponibilidad de la población mayoritariamente joven, servicios y productos financieros.

Efecto de los smartphones

La telefonía resultó ser un catalizador y una puerta sencilla a los servicios bancarios que hizo accesible la inserción al sistema financiero a un sector poblacional con potencial económico a futuro y que motivó la generación de fluctuaciones económicas facilitando también las compras, a su vez fomentando el crecimiento de las empresas, muchas de ellas consideradas pequeñas y medianas.

A pesar de que en México en las zonas urbanas los teléfonos móviles han tenido una rápida aceptación, son pocas las personas que manejan estas herramientas digitales para hacer uso de plataformas y aplicaciones financieras, en gran medida por la desconfianza o la desinformación que existe en torno a ellas.

En Colombia la evolución de la bancarización ha estado ligada al microcrédito como un sistema de financiamiento que se destina a las pequeñas empresas; esta evolución no ha sido consistente con la profundización de otros  servicios financieros dirigidos a satisfacer las necesidades de la población de bajos ingresos y microempresas, como son los servicios de pagos, las transferencias de fondos, el ahorro y los seguros, por lo que resulta importante, diversificar los servicios que se ofrecen, allanando el camino para facilitar el acceso a las poblaciones de menores ingresos a estos servicios, en este caso las herramientas digitales no son concebidas como un instrumento de introducción sino de reforzamiento en una segunda etapa.

Por el lado de las IFNB existen dos objetivos claves, el de conducir las políticas a fin de informar a las poblaciones los beneficios y actualizaciones del sistema financiero, así como el de regular a los agentes bancarios en defensa de los acreedores, para ambos objetivos, la digitalización juega un papel trascendental, puesto que disminuye costos y facilita la operación.

Es imprescindible atender ambos aspectos al mismo tiempo; el desbalance en el crecimiento de ambos puede traer efectos adversos, por ejemplo, si un amplio porcentaje de la población con desconocimiento sobre el sistema financiero se precipita a una bancarización acelerada, provocaría que esa población quede expuesta a acciones predatorias relacionadas a la falta de ética por parte de las instituciones bancarias, o bien, a provocar un endeudamiento excesivo debido a la carencia de conocimientos sobre el manejo del crédito, convirtiéndose la esperada bancarización en una problemática posiblemente mayor que la derivada de la no inclusión.

Importancia del gobierno

El gobierno no puede deslindarse, si bien la experiencia internacional en Latinoamérica y en Asia coincide en que la inversión privada es el actor que asumirá el mayor esfuerzo para proveer los servicios financieros digitales, los agentes regulatorios deben actuar para compensar los efectos negativos que pudieran ocasionar las acciones bancarias en la sociedad, instrumentando programas de fomento a la cultura financiera, a fin de que los usuarios o sujetos susceptibles a la bancarización tengan nociones que les permitan mejorar la toma de decisiones.

Otra acción relevante es, sin duda, la escolarización de la Educación Financiera; su posible alcance puede representar un cambio estructural de largo aliento y de efectos multiplicadores positivos, la posibilidad de lograrla en México abre grandes expectativas de desarrollo para el sector financiero en su conjunto.

En otro sentido, ofrecer incentivos fiscales con miras a fomentar el uso de medios bancarios electrónicos –por ejemplo disminuir el costo del IVA en ciertas operaciones llevadas a cabo por banca por internet- así como implementar cuentas de afiliación automática y de bajo costo, son usos que pueden motivar a los usuarios para acercarse a los productos financieros, los beneficios fáciles de asimilar y de observar en el corto plazo son incentivos suficientes para crear posibilidades de bancarización.

Finanzas Digitales

Es importante tomar en cuenta que no es posible delimitar una política a nivel país, cada región presenta características que imposibilitan ese tipo de trazo, por lo que deben evaluarse las necesidades por región, comenzando con aquellas que cuenten con los mayores niveles de rezago económico, por ejemplo, en los Estados del sudeste de la República. El mayor acceso a los servicios financieros permitirá mayor información para que los hogares y pequeñas empresas, la cual  se potencializa con el acceso al crédito.

Para ambos objetivos, tanto para la regulación de los servicios como para la bancarización, es deseable aumentar las vías digitales como medio para el desarrollo de las políticas que se implementen, si bien las telecomunicaciones y los niveles socioeconómicos juegan un papel en contra en muchas poblaciones que no cuentan con acceso a redes de telecomunicaciones, son la vía plausible en zonas urbanas, la bancarización española demostró el potencial para conllevar un aumento de competencia en el sector financiero a través del desarrollo de redes de distribución o de aceptación de medios de pago electrónicos, lo cual motivó la aparición de nuevos productos y que estos pudieran encontrarse en la palma de los usuarios.

Independientemente de las prácticas que se pongan en marcha después del proceso de diseño e implementación de políticas públicas, continúa la labor del gobierno a través de sus instancias para medir y evaluar los resultados de las mismas y realizar las correcciones necesarias, ya sea para proteger a los usuarios en el camino a la inclusión financiera, fomentar la competencia entre las instituciones bancarias y evitar que existan prácticas relacionadas al asistencialismo, las cuales desencadenarían problemáticas relacionadas con la sostenibilidad del proyecto.

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