Adopción de SPEI en México

Los pagos automáticos se han convertido en una herramienta cada vez más popular, aquellos Usuarios que se encuentren familiarizados con las nuevas aplicaciones de transporte de pasajeros, saben que no es necesario hacer uso de una tarjeta o efectivo, simplemente se les aplica el cargo y posteriormente a la contratación del servicio, se refleja con algún tipo de notificación.

Próximamente, este sistema podría emigrar a todo tipo de establecimientos como restaurantes, cafeterías o cualquier establecimiento, de tal forma que la gente ya no requerirá realizar pagos, podrá levantarse e irse del local y posteriormente recibir la notificación del cargo por el consumo realizado en su dispositivo móvil.

Adopción SPEI

La tendencia del uso del efectivo en el mundo se mantiene a la baja, tras la masificación del uso de dispositivos conectados a redes móviles o incluso fijas ha sido un punto de quiebre en la forma de comprender los sistemas de pago y representan también una oportunidad para elevar los indicadores de inclusión financiera.

En México el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), desde su presentación ha tenido una gran aceptación entre el público en general, año con año ha incrementado el número de transacciones.

El sistema ha logrado superar la barrera a de la desconfianza al brindar un sistema capaz de procesar transferencias de forma inmediata, 24 horas al día, 365 días al año, sin necesidad de efectivo o tarjeta bancaria, de forma confiable.

Más recientemente surgió el CoDi como una extensión del SPEI, añadiendo la lectura de códigos QR (Quickly Response) y la tecnología NFC (Near-field Communication).

Que permite que las transacciones se realicen con la aproximación física del dispositivo móvil al Punto de Venta, igualmente prescindiendo del efectivo o tarjeta.

Situación de México

La circunstancia de México respecto al mundo en cuanto a los avances en la digitalización de los medios de pago, de la operación bancaria y financiera en general, así como del desarrollo y aplicación de los términos regulatorios, es de rezago, lo cual es también resultado de predisposiciones históricas por lo menos derivado de tres factores fundamentales:

El primero es un historial de bajos porcentajes de inclusión financiera y por supuesto de resistencia o recelo sistémico al uso de nuevos mecanismos y herramientas digitales para gestionar los recursos por medio de herramientas tecnológicas.

El segundo punto corresponde a procesos regulatorios deficientes

El tercero a la falta de incentivos para la adopción de SPEI, por parte de los Usuarios, para realizar o recibir transacciones, lo cual también, en parte, es un efecto colateral de los bajos índices que se reportan en el ámbito de la Educación Financiera

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